martes, 24 de abril de 2018

Escenas Míticas: Deportes - Karate Kid





   Nos metemos ahora en el terreno de las artes marciales. Pero hay que acentuarlo, que en cuanto a deporte las artes marciales en el cine es una temática tan recurrente y que cuenta con numerosísimos títulos, gran parte de ellos en el terreno de la serie B, que se ha constituido como un subgénero en si mismo. Sin embargo, ya no son tantos los que lo han tratado como una disciplina deportiva.




   Al frente de la dirección estaba todo un especialista en la materia, John G. Avidsen, a quien se le recordará siempre por “Rocky”, por la cual ganó el Oscar. Luego repitió con la quinta entrega con bastante menos acierto. Y también se ocupó de las secuelas de “Karate Kid”. En ésta, hizo una película de marcado tono juvenil, donde introducía el trasfondo del bullying. Aunque el mensaje venía a decir “si te pegan, aprende a pegarles a ellos”, lo cual no es que fuera precisamente muy pedagógico.



   Aunque en realidad la película de lo que habla es de la relación de amistad que se produce entre el aprendiz y el maestro, donde éste ultimo no solo le enseña a luchar a su pupilo, sino que le da lecciones sobre la vida. Es también, el encuentro entre dos culturas tan distintas como la occidental y la oriental.



   Toma como punto de referencia el cuento “A veces el corazón de la tortuga” de Kenzaburo Oe. Pero vamos, que la premisa es bastante simple y típica, un chico que es frecuentemente acosado y apalizado por un grupo de malotes y que aprende a defenderse y darles en los morros. Y la fórmula tuvo tanto éxito que tuvo no pocas copias e incluso hoy en día, es una película a la que se la recuerda con gran cariño por parte del público.



   Sin embargo, he de decir que, para ir de karate, no tiene un gran nivel de artes marciales, los movimientos que vemos son bastante básicos, cualquiera que haya practicado este deporte en alguna ocasión, por muy poco que haya sido, sabe bastante más que el protagonista. La prueba es que no hay grandes combates, ni vistosas coreografías, aunque esto favorecía la verosimilitud. De hecho, incluso en el campeonato final, las peleas son cortísimas.


   Es más, la película estaba protagonizada por un actor que a todas luces no había practicado artes marciales en su puñetera vida. Lo vuelvo a decir, también la hace más veraz que ver a un Jackie Chan, Jet Li, Bruce Lee o Van Damme en el papel principal, actores que frecuentemente diseñaban sus propias coreografías de lucha.



   Ese protagonista era Ralph Macchio que venía de aparecer en el “Rebeldes” de Francis Ford Coppola y que fue el inicio de toda una generación de jóvenes talentos como Matt Dillon, Rob Lowe, Diane Lane, Patrick Swayze, Emilio Estevez o Tom Cruise. Curioso es que precisamente Macchio, tras la saga de “Kárate Kid” no ha tenido demasiado éxito, por no decir ninguno.



   Un poco más de lo mismo para Pat Morita, el inolvidable Señor Miyagi, que incluso fue nominado por ese papel y que después se ha mantenido casi siempre vinculado a películas de artes marciales, incluida una versión femenina de ésta, “El nuevo karate kid” con una jovencita Hillary Swank como aprendiz. Se podría decir que la que tuvo una carrera profesional más provechosa fue Elizabeth Shue, llegando a estar a punto de ganar el Oscar por “Leaving las Vegas”.



   La película tuvo criticas mayormente positivas y al público que le encantan estas historias de superación, les conquistó. Costó 8 millones de dólares y recaudó 90 en taquilla. Tuvo dos secuelas más “Karate kid 2, la historia continua” y “Karate kid 3, el desafío final”, esa especie de spin-off que comentaba “El nuevo karate kid” y un reboot “The karate kid” con Jackie Chan de maestro y Jaden Smith (hijo de Will Smith) de aprendiz. Esta pendiente el estreno de la serie “Cobra kai” (la escuela de donde era la pandilla que acosaba a Daniel San) recuperando a Ralph Macchio y William Zabka, pero treinta años después.

domingo, 22 de abril de 2018

En realidad, nunca estuviste aquí



   FICHA TÉCNICA

Película: En realidad, nunca estuviste aquí.
Dirección: Lynne Ramsay.
País: Reino Unido.
Año: 2017.
Duración: 95 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Joaquin Phoenix, Alessandro Nivola, John Doman, Judith Anna Roberts, Alex Manette, Ekaterina Samsonov, Kate Easton, Jason Babinsky, Frank Pando, Ryan Martin Brown, Scott Price, Dante Pereira-Olson, Jonathan Wilde, Leigh Dunham, Vinicius Damasceno.
Guión: Lynne Ramsay (Novela: Jonathan Ames).
Producción: Rosa Attab, Pascal Caucheteux, James Wilson, Lynne Ramsay.
Música: Jonny Greenwood.
Fotografía: Thomas Townend.
Distribuidora: Amazon Studios.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un hombre se dedica a buscar chicas atrapadas en res de trata de blancas. Un día recibe el encargo de buscar a la hija de un senador. Y a partir de ahí tratatrán de matarle por todos los medios.
   LO MEJOR: A priori y más si cabe si nos atenemos a la sinopsis, podríamos pensar que es una nueva reedición del modelo de películas de justicieros urbanos de los setenta y ochenta. Pero si observamos el tratamiento, con un marcado estilismo especialmente en cuanto a la forma, podemos observar que tiene nada, o muy poco, que ver con referentes del subgénero como “Yo soy la justicia”, ahora que se ha estrenado además su remake. Es más, este film ni siquiera es de acción y si tiene más puntos en común con el drama psicológico. Eso sí, bien salpicado de violencia, a veces extrema, aunque tampoco sea un recurso del que abuse en demasía, seleccionando cuando es explícita y cuando no. La directora escocesa Lynne Ramsay, dota a la película de una atmósfera opresiva, casi asfixiante, y tremendamente intensa, para poner ante nuestros ojos una historia dura, sórdida, cruda e impactante, por desgracia, realista. Y todo ésto sin anestesia. Si encima toca temas tal peliagudos como la explotación sexual de trata de blancas, la pederastia y el maltrato doméstico, en una contraposición entre la indefensión infantil frente a la monstruosidad de ciertos adultos, que impone por la protección que le proporciona el poder, a veces político, otras económico, y muchas veces ambos, pues el cocktail puede fácilmente trastocar los estómagos. Hay que resaltar la espléndida labor de montaje (especialmente con los flashbacks) y el toque onírico con el que recrea ciertas imágenes.
   Interpretación: Considero a Joaquin Phoenix uno de los mejores actores de panorama cinematográfico actual. Se me ocurren cuatro o cinco interpretaciones suyas perfectamente merecedoras de premio, incluido el Oscar. Aquí vuelve a estar de matrícula de honor. Si es cierto que las características del papel tienen similitudes con otros de su carrera, es decir, personaje herido, depresivo, atormentado y parco en palabras, pero eso no le resta ningún mérito. Logra ser expresivo desde la contención. Y atención a la jovencísima Ekaterina Samsonov, su participación es breve pero hipnótica.
   Interpretación: Considero a Joaquin Phoenix uno de los mejores actores de panorama cinematográfico actual. Se me ocurren cuatro o cinco interpretaciones suyas perfectamente merecedoras de premio, incluido el Oscar. Aquí vuelve a estar de matrícula de honor. Si es cierto que las características del papel tienen similitudes con otros de su carrera, es decir, personaje herido, depresivo, atormentado y parco en palabras, pero eso no le resta ningún mérito. Logra ser expresivo desde la contención. Y atención a la jovencísima Ekaterina Samsonov, su participación es breve pero hipnótica.
   Escena (spoiler): Es inevitable sentirse impactado por las escenas más violentas. Como el rescate de Nina, martillo a lo “Oldboy”, en mano. O cuando es nuevamente secuestrada en la habitación del hotel. O la escalada de asesinatos de los culpables para borrar las huellas, que incluyen al jefe, confidentes, al senador que le encargó el trabajo, incluso a la madre de Joe (Phoenix). Pero tienen más significado otras más sutiles. Como la breve secuencia en la que se insinúa que el senador y el gobernador intercambiaban a sus hijas preadolescentes. O cuando Joe sumerge a su madre recién asesinada en un lago, pero al alejarse a quien ve es a Nina, simbolizando la única razón que le queda para vivir, encontrarla. Sin embargo, cuando inicia su brutal venganza en la mansión del gobernador, al llegar, éste ha sido degollado por la propia niña, lo que le hace quedar devastado pues comprende que ahora los dos son iguales y tendrán las mismas cicatrices psicológicas.
   LO PEOR: Es bastaste habitual que coloque aquí el aviso de la lentitud, pero he de aclarar que para mí no es un aspecto negativo sino todo lo contrario. Aunque si es conveniente advertirlo. Por otro lado, a pesar del distintivo tratamiento visual y estilístico de la historia, tampoco se puede esconder, ni lo pretende, que el argumento es bastante típico y cargado de clichés.
   CITAS: “Si está allí, me la llevaré”. “- Me ha dicho que eres cruel. – Puedo serlo”. “Cierra los ojos”. “¿Quién la mató?¿Pasó miedo?”.
   REFERENCIAS: Lynne Ramsay (“Tenemos que hablar de Kevin”) se basa en la breve novela homónima de Jonathan Ames. La película seria un cruce entre “Venganza” (Liam Neeson), “Drive”, y, sobre todo, “Taxi Driver” (un salvador de chicos explotados sexualmente, y vengador justiciero urbano).
   CONCLUSIÓN: 7. Gran interpretación de Joaquin Phoenix que se viste Travis Bickle en un drama duro y violento.
  


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